BLOG DE MARIA CINTA MONTAGUT

viernes, 18 de octubre de 2013

Chocan las palabras
con el vacío de los objetos
con el frío de las afirmaciones
con el olvido.
Son esquirlas de sílabas
lo que encontramos en el hielo
en el dibujo del día
en el no.

De  La voluntad de los metales

domingo, 22 de septiembre de 2013

El tiempo escancia avaramente los minutos
en el vaso vacío de mi tarde.
El susurro del viento en la ventana,
una calle que busca la sombra del alero
y el agua que me brinda sinsaberlo
su transparencia móvil.
Impaciente apuro la bebida
y espero.


De El tránsito del día

miércoles, 31 de julio de 2013

En el umbral del sueño
la noche oculta las palabras.
Atravesar entonces el silencio
para buscar la luz de los relojes
la voz del pájaro que duerme
y espera la llegada del día.
En el umbral del sueño
sólo la verdad permanece despierta.

De La espera inevitable

viernes, 5 de julio de 2013

el poema de hoy

El día suelta sus amarras,
navega con el viento y la memoria
llena con cifras una página en blanco.
Contar las horas de la sed,
escribir el testamento de las horas de insomnio
dibujar la belleza compartida
cada mañana
y saber asi que la vida
sigue fluyendo en el caos del todo.

De La espera inevitable

martes, 28 de mayo de 2013

Después de haber hablado largamente
sin saber que la voz y las palabras
son apenas unas gotas de agua,
o una brizna de tierra que se escapa
no se puede volver,
no queda ya ninguna puerta abierta,
ningún camino por el que perderse.

Después de haber hablado
ya todo el tiempo es nuevo
para correr sin mirar nunca atrás.

De  La espera inevitable

miércoles, 22 de mayo de 2013

Lentamente subiré la escalera
por no llegar temprano
al sueño de la tarde
y repasar así las únicas palabras
que me han sido inútiles
durante todo el día.

De  Par

jueves, 2 de mayo de 2013

Después de un ingreso hospitalario de varios días y una convalecencia vuelvo a dejarles una muestra más de mi poesía. Gracias a todos por su atenta lectura.

EPITAFIO

Lo llevaba el guerrero en el escudo
y al instante lo quise para mi,
el escrito decía :amor omnia vincit