BLOG DE MARIA CINTA MONTAGUT

domingo, 19 de agosto de 2012



DESPEDIDA

Si muero,
dejad el balcón abierto.

El niño come naranjas.
(Desde mi balcón lo veo)

El segador siega el trigo.
(Desde mi balcón lo siento)

¡Si muero,
dejad el balcón abierto!

    Federico García Lorca

Como homenaje en el 76 aniversario de su asesinato

martes, 14 de agosto de 2012

Recordar los silencios
para vivir de nuevo las palabras
que llenaron de aristas o de garfios
tantan noches sin sueño,
tantos días que huyeron por los fuegos
que apagaron la sed y la memoria.

Recordar los silencios
y las voces perdidas.

De La espera inevitable









 

martes, 17 de julio de 2012

No pronunciaré los nombres de las olas
los afilados nombres de la ira
los asustados nombres de los ojos del perro
los sucesivos nombres de los códigos
que cifran el reflejo de la sangre
que se pierde en el barro.
La inesperada opacidad del día
ha ocultado el nombre de las cosas
hechas llaga en el aire
fisura en el hueco vacío del cuerpo.

De La voluntad de los metales

miércoles, 4 de julio de 2012

Buscamos cada día
un pretexto cualquiera
para seguir viviendo,
para seguir fingiendo
que han valido la pena
los trabajos, los besos,
las miradas perdidas,
las tardes junto al agua,
la ropa por el suelo
y las sábanas llenas
de sudor y de asfixia.
 Y cada día acaba
pensando que el siguiente
será otro y distinto.

De  La espera inevitable

martes, 26 de junio de 2012

Tal vez perdurará mi voz
en la memoria
de aquellos que yo evoco
en noches como esta,
oscura y silenciosa,
con el viento llamando a la ventana
y un cuerpo desnudo
tendido adormecido junto al mar.

De  La espera inevitable

jueves, 14 de junio de 2012

Todos mentimos.
Mentimos a la tarde que nos busca,
a la piedra que espera silenciosa,
al espejo que acecha las miradas
de los que ya se fueron.
Ocultamos el polvo de los días,
la magnitud de lo querido
la telaraña de los días pasados
y si, mentimos siempre
para no recordar.

De La espera inevitable

lunes, 4 de junio de 2012

Contemplar un paisaje,
comprender que la vida sigue siempre,
que hay cuerpos apoyados en muros
donde el silencio es herida
hasta que la herida se convierte
en silencio.
El dolor se acumula
y es ciega la mirada que contempla
la confusión del día.
Se ha detenido el sueño frente al mar
y sólo queda ya la memoria.

De  Desconcierto