BLOG DE MARIA CINTA MONTAGUT

sábado, 22 de mayo de 2021

 

El cuerpo siempre oculta

una vieja partida de dados

y hay que saber jugar la mano

para lograr los cuatro ases

y que el tapete vacío

pueda proclamar

la fe en la victoria

       mayo 2021

lunes, 25 de enero de 2021

 Desciende la luz

para ocultar la sombra,

para buscar el centro

de todo lo perdido.

La soledad se extiende

ocupando la tarde.

Las ventanas abiertas

recogen las palabras

perdidas por el aire.

Todo es inmovilidad

todo es silencio.

2021

jueves, 5 de septiembre de 2019


Hoy,
un día como tantos,
han pasado las horas sin saberlo
y ha llegado la sombra
a ocupar los rincones de la casa.
La ventana recoge la luz de las farolas,
rompe el tramvía
la quietud del ocaso en sus railes
y el pensamiento corre hacia otros días
que también acabaron
aunque quise inventar su permanencia.
    septiembre 2019

jueves, 30 de agosto de 2018


Aqua alta en la plaza
poco a poco el calor se difumina,
el rojo se diluye en el ocre
y el cielo se desnuda
en el leve temblor de la laguna.
No hay camino en el agua,
no hay carretera
por donde huir de los palacios,
de la piedra inmortal,
de la fría humedad de la mañana.
¿dónde el final?
¿dónde encontrar lo no buscado?

sábado, 11 de agosto de 2018


                      Y saber que cruzar una frontera no es gratuito
                                      Florentina Walfish


Cruzar una frontera
para alcanzar el fuego
de un hogar que arde en la distancia.
Hay caminos con flores en los márgenes,
ríos que es necesario vadear
y estaciones vacías.
Los trenes se perdieron
en un punto lejano.
Y siempre la promesa del fuego
después de la frontera.

martes, 22 de mayo de 2018


Es posible que un día
tengamos que olvidar lo que aprendimos
y el celuloide rancio nos devuelva
unos rostros sin nombre
un paisaje con cisnes
un lago alpino
y una cascada al fondo.
La caja de madera era de mantecados
de alguna navidad
de esas
con canelones y parchís,
un mantel con bordados azules
única pertenencia salvada de la guerra.
La caja de madera
en el último estante del armario
guarda para siempre la memoria
de ese viaje incierto
al que llamamos vida.

domingo, 6 de mayo de 2018


En la fragilidad del alba
se dibuja la vida
y los caminos transitados
en el cristal de la ventana.
Los reflejos despiertan
la soledad de los espejos.
El sol mordisquea las horas
en la quietud de la mañana.
Extrañas son las sombras
del polvo en las paredes.
Todo parece inmóvil
y en cambio todo fluye
hacia un final sin tiempo.

domingo, 4 de febrero de 2018


Se desplazan las nubes
a través de la luz
hacen vivir la sombra en la montaña,
dibujan  mapas de ocultos territorios
sin ríos, sin fronteras,
que el mar refleja y desdibuja.
El rojo de la tarde se convierte en un barco
y el vuelo de los pájaros anuncia
la plenitud del agua como velo.
La tarde gris ya sólo puede
descubrir al viajero su soledad
en el leve rumor de su cadencia.

jueves, 18 de enero de 2018


Al paso de los años
he aprendido a vivir sin dogmas,
a ignorar la posesión de la verdad,
la fe del converso,
las grandes palabras
que hacen pequeño el mundo,
la obediencia ciega,
la justicia de las injusticias.
Al paso de los años
viajar es lo que importa
y estar de pie
frente a lo incierto de mañana.

miércoles, 1 de noviembre de 2017


No tengo territorio que reivindicar,
amplio es el camino de la duda
y, sin saberlo,
reencuentro el viaje que me lleva
a vivir en la errancia.
Cada palabra dicha, cada gesto,
cada mirada sostenida,
cada cuerpo soñado
fueron hitos que quedaron atrás.
Tal vez por eso
hoy ya no tengo territorio que reivindicar
y vivo
en la constante errancia del destino.

jueves, 26 de octubre de 2017


Sant Félicien

Al borde del camino
los ojos de la búfala
se hunden en los míos
y surgen las praderas luminosas,
los bosques silenciosos,
la tempestad sonora de los cascos
en el tambor del llano que no acaba.
Se estrecha el horizonte
en los ojos cansados de la búfala
que lentamente rumia la pastura
y mis ojos la miran y desean
atravesar con ella
el último camino de la estepa.

martes, 15 de agosto de 2017

Buscar en el camino las palabras
para explicar ese mismo camino,
las calles silenciosas
o el ruido de las pisadas de los otros
por aceras ajenas
en ciudades lejanas
donde dolor, amor o círculo
se dicen de otro modo.
Siempre el viaje nos lleva a las palabras
y nos despierta el hambre
de conocer aquello que soñábamos solos
tendidos en la cama en las noches de insomnio.

martes, 18 de julio de 2017


Mido la noche como mido el camino
para viajar sin mapas en los labios
y atravesar el tiempo con una daga sola.
Las olas van dejando en la arena su rastro,
caracolas vacías, sueños de sal, silencio.
Y el horizonte ajeno se desplaza
a través de unos ojos como barcos.

miércoles, 26 de abril de 2017

Eté Indien

Avanza el viento
por las ramas de los árboles avanza
como el tren por la estepa
y los días que lentos por el río
avanzan inmutables,
caminan sobre el hielo que flota
y resplandece
al intentar captar la pobre luz del sol.
Avanza el viento
y atraviesa el fuego de las ramas
la carne de las hojas amarillas,
rosadas en la penumbra incierta
de la tarde de este falso verano
en un invierno súbito.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Canadian Pacific

Una hilera mecánica, oscura y ruidosa
cruzaba la llanura esta mañana.
De una costa a la otra el caballo de hierro
hendía el aire.
El polvo del camino ocupaba el espacio.
Manadas de bisontes corrían a su paso,
los buitres levantaban el vuelo.
Todo el silencio roto podía recogerse
en pedazos dispersos por el viento
en el llano.
¿Quién huye hacia el océano?
¿Quién mirará el paisaje?
Se desvanece el eco de su paso
de metal y desorden.
Se ensancha el horizonte
y todo vuelve a la inmovilidad de siempre.
Sin quererlo pensamos
que tal vez eso es la vida:
una hilera de días ruidosos y oscuros

que simplemente pasan.

lunes, 23 de enero de 2017

jueves, 24 de noviembre de 2016

JUNEAU




En la calle empinada
el hotel aparece
elegante, altivo,
con molduras doradas
y un ascensor antiguo
de madera.
Más tarde ya de madrugada
descorro las cortinas del cuarto silencioso
para ver la sorpresa de una noche estrellada.
Estaba todo oscuro:
la calle, las ventanas, la montaña sombría.
Hay que volver al norte
donde la luz es blanca cada noche
donde el tiempo haabita en los glaciares
y el bosque nos invita a su misterio.

domingo, 16 de octubre de 2016


En una habitación de hotel
las cortinas esconden las luces de la tarde
gotea a intervalos regulares el grifo del lavabo
y se oyen lejanos los silbidos del tren.
Es una habitación sencilla,
no daba para más el presupuesto,
con apliques dorados y un perchero
donde colgar la noche
y la mochila de los días perdidos
y de los desengaños.
Al pasar de los años
el equipaje se hace más pesado
y el viaje continúa inagotable
a través de una piel o de unos ojos
aunque se, desde siempre,
que yo nunca viajaré a Dinamarca.