Mi última publicación
BLOG DE MARIA CINTA MONTAGUT
domingo, 14 de julio de 2024
sábado, 22 de mayo de 2021
lunes, 25 de enero de 2021
jueves, 5 de septiembre de 2019
Hoy,
un día como tantos,
han pasado las horas sin saberlo
y ha llegado la sombra
a ocupar los rincones de la casa.
La ventana recoge la luz de las
farolas,
rompe el tramvía
la quietud del ocaso en sus railes
y el pensamiento corre hacia otros
días
que también acabaron
aunque quise inventar su
permanencia.
septiembre 2019
jueves, 30 de agosto de 2018
Aqua alta en
la plaza
poco a poco
el calor se difumina,
el rojo se diluye
en el ocre
y el cielo
se desnuda
en el leve
temblor de la laguna.
No hay
camino en el agua,
no hay
carretera
por donde
huir de los palacios,
de la piedra
inmortal,
de la fría
humedad de la mañana.
¿dónde el
final?
¿dónde
encontrar lo no buscado?
sábado, 11 de agosto de 2018
Y saber que cruzar una frontera no es gratuito
Florentina Walfish
Cruzar una
frontera
para
alcanzar el fuego
de un hogar
que arde en la distancia.
Hay caminos
con flores en los márgenes,
ríos que es
necesario vadear
y estaciones
vacías.
Los trenes
se perdieron
en un punto
lejano.
Y siempre la
promesa del fuego
después de
la frontera.
martes, 22 de mayo de 2018
Es posible
que un día
tengamos que
olvidar lo que aprendimos
y el
celuloide rancio nos devuelva
unos rostros
sin nombre
un paisaje
con cisnes
un lago
alpino
y una
cascada al fondo.
La caja de
madera era de mantecados
de alguna
navidad
de esas
con
canelones y parchís,
un mantel
con bordados azules
única
pertenencia salvada de la guerra.
La caja de
madera
en el último
estante del armario
guarda para
siempre la memoria
de ese viaje
incierto
al que
llamamos vida.
domingo, 6 de mayo de 2018
En la
fragilidad del alba
se dibuja la
vida
y los
caminos transitados
en el
cristal de la ventana.
Los reflejos
despiertan
la soledad
de los espejos.
El sol
mordisquea las horas
en la
quietud de la mañana.
Extrañas son
las sombras
del polvo en
las paredes.
Todo parece
inmóvil
y en cambio
todo fluye
hacia un
final sin tiempo.
domingo, 4 de febrero de 2018
Se desplazan
las nubes
a través de
la luz
hacen vivir
la sombra en la montaña,
dibujan mapas de ocultos territorios
sin ríos,
sin fronteras,
que el mar
refleja y desdibuja.
El rojo de
la tarde se convierte en un barco
y el vuelo
de los pájaros anuncia
la plenitud
del agua como velo.
La tarde
gris ya sólo puede
descubrir al
viajero su soledad
en el leve
rumor de su cadencia.
jueves, 18 de enero de 2018
Al paso de
los años
he aprendido
a vivir sin dogmas,
a ignorar la
posesión de la verdad,
la fe del
converso,
las grandes
palabras
que hacen
pequeño el mundo,
la
obediencia ciega,
la justicia
de las injusticias.
Al paso de
los años
viajar es lo
que importa
y estar de
pie
frente a lo incierto de mañana.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
No tengo
territorio que reivindicar,
amplio es el
camino de la duda
y, sin
saberlo,
reencuentro
el viaje que me lleva
a vivir en
la errancia.
Cada palabra
dicha, cada gesto,
cada mirada
sostenida,
cada cuerpo
soñado
fueron hitos
que quedaron atrás.
Tal vez por
eso
hoy ya no
tengo territorio que reivindicar
y vivo
en la constante errancia del destino.
jueves, 26 de octubre de 2017
Sant Félicien
Al borde del
camino
los ojos de
la búfala
se hunden en
los míos
y surgen las
praderas luminosas,
los bosques
silenciosos,
la tempestad
sonora de los cascos
en el tambor
del llano que no acaba.
Se estrecha
el horizonte
en los ojos
cansados de la búfala
que
lentamente rumia la pastura
y mis ojos
la miran y desean
atravesar
con ella
el último
camino de la estepa.
martes, 15 de agosto de 2017
Buscar en el camino las palabras
para explicar ese mismo camino,
las calles silenciosas
o el ruido de las pisadas de los otros
por aceras ajenas
en ciudades lejanas
donde dolor, amor o círculo
se dicen de otro modo.
Siempre el viaje nos lleva a las palabras
y nos despierta el hambre
de conocer aquello que soñábamos solos
tendidos en la cama en las noches de insomnio.
para explicar ese mismo camino,
las calles silenciosas
o el ruido de las pisadas de los otros
por aceras ajenas
en ciudades lejanas
donde dolor, amor o círculo
se dicen de otro modo.
Siempre el viaje nos lleva a las palabras
y nos despierta el hambre
de conocer aquello que soñábamos solos
tendidos en la cama en las noches de insomnio.
martes, 18 de julio de 2017
lunes, 26 de junio de 2017
miércoles, 26 de abril de 2017
Eté Indien
Avanza el viento
por las ramas de los árboles avanza
como el tren por la estepa
y los días que lentos por el río
avanzan inmutables,
caminan sobre el hielo que flota
y resplandece
al intentar captar la pobre luz del sol.
Avanza el viento
y atraviesa el fuego de las ramas
la carne de las hojas amarillas,
rosadas en la penumbra incierta
de la tarde de este falso verano
en un invierno súbito.
Avanza el viento
por las ramas de los árboles avanza
como el tren por la estepa
y los días que lentos por el río
avanzan inmutables,
caminan sobre el hielo que flota
y resplandece
al intentar captar la pobre luz del sol.
Avanza el viento
y atraviesa el fuego de las ramas
la carne de las hojas amarillas,
rosadas en la penumbra incierta
de la tarde de este falso verano
en un invierno súbito.
miércoles, 8 de febrero de 2017
Canadian Pacific
Una
hilera mecánica, oscura y ruidosa
cruzaba
la llanura esta mañana.
De
una costa a la otra el caballo de hierro
hendía
el aire.
El
polvo del camino ocupaba el espacio.
Manadas
de bisontes corrían a su paso,
los
buitres levantaban el vuelo.
Todo
el silencio roto podía recogerse
en
pedazos dispersos por el viento
en el
llano.
¿Quién
huye hacia el océano?
¿Quién
mirará el paisaje?
Se
desvanece el eco de su paso
de
metal y desorden.
Se
ensancha el horizonte
y
todo vuelve a la inmovilidad de siempre.
Sin
quererlo pensamos
que
tal vez eso es la vida:
una
hilera de días ruidosos y oscuros
que
simplemente pasan.
lunes, 23 de enero de 2017
20 gener 2017 Part 2
20 gener 2017 Part 2: Anna Bofill & Mª Cinta Montagut, dels segles d'or a l'España colonial a Amèrica
jueves, 24 de noviembre de 2016
JUNEAU
En la
calle empinada
el
hotel aparece
elegante,
altivo,
con
molduras doradas
y un
ascensor antiguo
de
madera.
Más
tarde ya de madrugada
descorro
las cortinas del cuarto silencioso
para
ver la sorpresa de una noche estrellada.
Estaba
todo oscuro:
la
calle, las ventanas, la montaña sombría.
Hay
que volver al norte
donde
la luz es blanca cada noche
donde
el tiempo haabita en los glaciares
y el
bosque nos invita a su misterio.
domingo, 16 de octubre de 2016
En
una habitación de hotel
las
cortinas esconden las luces de la tarde
gotea
a intervalos regulares el grifo del lavabo
y se
oyen lejanos los silbidos del tren.
Es
una habitación sencilla,
no
daba para más el presupuesto,
con
apliques dorados y un perchero
donde
colgar la noche
y la
mochila de los días perdidos
y de
los desengaños.
Al
pasar de los años
el
equipaje se hace más pesado
y el
viaje continúa inagotable
a
través de una piel o de unos ojos
aunque
se, desde siempre,
que
yo nunca viajaré a Dinamarca.
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